miércoles, 31 de octubre de 2012

TESTIGO INERTE




TESTIGO INERTE

El reloj muerto, sin ritmo ni sonido
habla en la pared desnuda y viva
de un tiempo no preciso y certero
en que se nos despedaza la vida,
su silencio, mudo espectáculo sin fin
nos retumba en el norte de la mente
con sus ya vencidos y siniestros tictac,
la noche desarropada en su madrugada
nos devuelve la insaciable evidencia
de su afonía irreparable y mortal
en el golpetear de su afasia motora.
Su vestigio es un virtual testigo presencial
de que esta noche la vida surtirá
de panfletos insurgentes sus estrellas
donde nos arrancaremos desde la coincidencia
los rituales irreverentes en que se precipita
descomedida la sinuosa génesis del presagio
en que la oscuridad deslumbra de luz. 




pintura Antonio Correa

martes, 30 de octubre de 2012

PORQUE MI CIUDAD ES TU CREACIÓN


PORQUE MI CIUDAD ES TU CREACIÓN

Porque mi ciudad es tu creación
desde el aletear de tus acrobacias
hasta la libertad sin pausas de tus cielos
porque me habito en la desnudez absoluta
de tus dédalos de colores hortelanos
en que se despuntan el vicio y la elegía,
porque soy peregrino nómade en la alegría
donde se conciertan acordes incongruentes
en las propiedades existenciales de tus surcos
y en la cuna pródiga del cenit de tus pupilas
me exclamo residente constante de tus soles
que me atraviesan y me construyen de luz.
Porque mi ciudad es tu creación
y en ella me propago iridiscente a raudales
para renacerme sin confidencias y exacto
desde el crecimiento copioso de los destellos
que se expanden de tu lluvia íntegra de hembra
y me procreo incandescente en el germen
de tu ternura de tierra fecunda en glorias
para esparcirme desde la oscuridad celosa
en la plenitud salvaje en que se desvisten
todas aquellas estrellas que se ofrendan e inmolan
en la fugacidad de fundirse y vivirse en el abismo
de mi ciudad, que es tu creación.




pintura Antonio Correa

lunes, 29 de octubre de 2012

DEBO CONFESAR



DEBO CONFESAR

Debo confesar …
que no habrá más otoños en primaveras
porque las sonrisas sabrán siempre a lunas
y que la uva será la sed de todos los principios
cuando el tiempo se pare en tu geografía
que será la mía,
debo declarar …
que seguirán pariendo hijos de luz los labios
cuando coincidan nuestras ausencias en el instante
en que la palabra tendrá el sonido de un susurro
cuando los latidos sean presagios de seísmos,
debo revelar …
que se arroparán todos los sueños descreídos
en el combate sin exterminar de los deseos,
los tuyos y los míos,
y que los argumentos liberados desde la memoria
serán plausibles de agasajos en la seducción,
debo admitir …
que en el alfaguara de la jauría indomable
en que las preferencias se vacían de sus todos
el arrebato nos ejecutará desde la hilaridad,
y que en el juramento en que se cruzan las lenguas
la tuya y la mía,
se testimoniarán las confesiones más certeras
y expresivas desde todos los nortes profanos,
debo testimoniar …
que será criminal y adictivo el desangrado
cuando se desgarren los lascivos músculos
en la tempestad surrealista y desnuda
donde nos descubrimos,
y que en el domicilio de la armonía erótica
donde se friccionan los sentidos y los olfatos
se propaguen las sinrazones de la razón
en que se embellecen el anhelo y la agonía,
debo confesar que tal vez,
todas éstas esquirlas de palabras
todas éstas rendiciones en falsos versos
todas éstas superfluas sincronías de letras
todas éstas malditas pasarelas imaginarias
estén untadas de mentiras absurdas
de nimiedades casuales y accidentales
porque la verdad absoluta y resolutiva
la encontraremos en la raíz de desterrar los sueños
cuando el encuentro de nuestros ojos
nos haga el amor desde el acecho de la mirada.





pintura Antonio Correa


sábado, 20 de octubre de 2012

MUERTE PREMEDITADA


MUERTE PREMEDITADA


Me subiré a las cornisas de tus vaivenes
esas imprevisibles  y escandalosas
en que se fragmenta la brújula del vértigo,
y en la amplitud del calidoscopio de tu piel
rodarán desequilibradas las combinaciones
que alguna vez se juraron simetría,
no habrá calibre en los disparos inconclusos
esos que despedazan el desenfreno y la alegría
cuando se entrecruzan la sed y la curda,
las esquirlas orgiásticas de besos sin licencia
sembrarán aquellos surcos encolerizados
de riesgos febriles con ausencias de luto,
y en la composición silvestre de los sexos
se eyacularán los sentidos cromáticos
regocijándose en jubilosos arco iris,
donde las palabras se muerden y explotan
en la coexistencia del instante último.
Me subiré a las cornisas de tus vaivenes
a sabiendas de saber que no me salvaré
de rodar en el infierno del abismo sin pausas
al que me llevará el funeral orgásmico
en que todas nuestras muertes tendrán
la furia parida en el fuego de todos los soles.




pintura Antonio Correa

DECLARACIÓN DE GUERRA


DECLARACIÓN DE GUERRA


" Tendrás que disparar tarde o temprano
la ciudad es un dédalo de sombras "


donde la anarquía abisal de sus suburbios
nos delata la luz que nos consume y nos nombra,
y arrinconados en el arrabal de nuestras pieles
vociferan de fuego los suspiros desesperados
hasta desabrocharnos  las vísceras de lo impúdico
en el intento final y máximo de fluir desde lo sagrado.
Tendrás que disparar tarde o temprano
todos tus proyectiles salvajes, extremos y abestiados
esos que explotan de tu lengua, en su filo descarado
porque mi declaración de guerra, empezará por tus labios.




pintura Antonio Correa

Confissões por trás de um velho janelão




Confesiones desde detrás de un viejo ventanal


Confissões por trás de um velho janelão

Texto original em espanhol traduzido pelo Acadêmico Anchieta Antunes

As vezes o
lhávamos sem olhar
olhando-nos a nós mesmos
decifrando as fingidas alegrias
daqueles que percorriam o caminho.
As vezes nos falava o mundo mesmo
esse mundo tão cheio e tão vazio
a nossa estranha solidão de estar vivos
tentando absorver-nos em seu delírio
daqueles que marchavam sem destino.
Muitas outras, fechávamos os olhos
por trás da úmida frialdade da neblina
que acutilava a esperança murcha
daqueles que abrigavam suas misérias.
Em ocasiões, os rostos das noites
nos deslizavam para as tertúlias
daquelas orelhas que nos trariam
os amanheceres do intempestivo,
do condenado e do jogo lírico.
Outras vezes, o reflexo nos devolvia
de nossos olhos seus marcados espelhos
para ferir-nos aguçado no silencio
ao exibir-nos da imagem
que nos tingia desde sua invenção.
Outras tantas, atravessávamos os abismos
desvelando-nos à margem dos sonhos
acreditando conquistar os horizontes
daqueles passos confessos de desejos.
Outras vezes nos vestíamos de luz
ao descalçar-nos desnudos de labirintos
para caminhar desde as cornijas
em equilíbrio mundano do desvario
onde colonizávamos as fronteiras
nas quais os amantes brincam de ser crianças.
Ao final, olhávamos sem olhar
olhando-nos a nós mesmos,
para achar-nos sem piedade
despojados do manifesto que nos revela
que detrás de nossos janelões
e no reflexo de nossos espelhos
o único, real e verdadeiro que nos habita
é o privilegio de sentir-nos donos
da razão e da imaginação implacável
que livra de toda universalidade
nos faz anárquico de nossa liberdade.